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COMPLEJO CARTILAGINOSO

Ya hemos visto que las cuerdas vocales pueden engrosarse o afinarse por sí solas, cambiando el modo en el que vibran, y por tanto el volumen de la emisión. Pero alrededor de éstas encontramos todo un complejo cartilaginoso; cuatro estructuras que pueden alterar/variar la forma en la que se produce la vibración. Por tanto, la cuerda puede autoregularse activamente o puede ser regulada por otras estructuras. Este hecho abre un amplio abanico de posibilidades y combinaciones que hace que se trate de un sistema sumamente flexible. 

Para entenderlo mejor, vamos a volver a las capas que forman las cuerdas vocales y vamos a crear una simplificación que nos ayude a analizar el funcionamiento del sistema.

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Simplificaremos en CUERPO (Músculo Vocal y Ligamento Vocal) y COBERTURA (Epitelio y Espacio de Reinke).

Como hemos dicho antes, el control del grosor que puede regular la cuerda vocal, lo lleva a cabo el cuerpo. Podemos resolver entonces:

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Cuando la cuerda está más gruesa, el cuerpo está más suelto y puede participar de la vibración. La cobertura vibra con toda libertad. Por tanto, es “toda” la cuerda la que vibra.

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En cambio, cuando la cuerda está más fina, el cuerpo está más activo y puede participar menos de la vibración. La cobertura es, en este caso, la que participa mayoritariamente de la vibración.

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Existen 4 cartílagos que se unen directamente y modifican el modo vibratorio de las cuerdas vocales:

A- CARTÍLAGO TIROIDES:

Al inclinarse hacia adelante, afina y estira la cuerda vocal reduciendo la capacidad del cuerpo para vibrar. Es solo la cobertura la que puede participar de la vibración y se acorta la fase de cierre.

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En cambio al inclinarse hacia atrás, engrosa y acorta la cuerda vocal destensando el cuerpo y aumentando su capacidad de vibrar. Cuerpo y cobertura participan de la vibración y se alarga la fase de cierre.

 

 

 

 

 

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B- CARTÍLAGO CRICOIDES: Al inclinarse engrosa y acorta la cuerda vocal, soltando el cuerpo permitiéndole participar más de la vibración. Cuerpo y cobertura participan de la vibración y se alarga la fase de cierre.

C- CARTÍLAGOS ARITENOIDES: Los aritenoides, a parte de encargarse de abrir y cerrar las cuerdas (respirar/fonar), tienen otro rango de movimientos que modifica la vibración de las cuerdas vocales también.

Por un lado existe un movimiento de basculación hacia atrás que afina y estira la cuerda vocal reduciendo la capacidad del cuerpo para vibrar. Es solo la cobertura la que puede participar de la vibración y se acorta la fase de cierre.

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Por otro lado existe un movimiento de basculación y rotación hacia atrás. Haciéndolo, tensan tanto cuerpo como cobertura dando paso a un nuevo modo vibratorio. No existe contacto entre cuerdas, y es por eso que la ondulación tiene lugar por el aire que pasa entre ellas, pero no existe fase de cierre. En las animaciones de a continuación puedes ver desde el lateral cómo se produce el movimiento, y cómo cambia el modo vibratorio de las cuerdas.

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D- CARTÍLAGO EPIGLÓTICO – EPIGLOTIS: La epiglotis es un cartílago diferente a los demás por dos razones: es flexible y no está conectado directamente a las cuerdas vocales, aunque sí a los aritenoides.

Antes de analizar la relación de este cartílago con el proceso de fonación, vamos a ver cuál es su función fisiológica más primaria.


Lo primero que debemos tener en cuenta es que LA FUNCIÓN PRINCIPAL DE LA LARINGE ES PROTEGER EL SISTEMA RESPIRATORIO. Y es por eso que la laringe cumple primariamente una función valvular.

Cómo válvula posee diferentes niveles de cierre para conseguir un aislamiento total del sistema respiratorio durante funciones tan primarias como tragar, defecar, toser o levantar peso.

El cierre mayor intensidad se produce durante la deglución. Es importante entender qué ocurre a nivel laríngeo y en el sistema fonador durante la deglución, para después comprender algunas tendencias que dificultan a la fonación (que no es una función primaria).

Durante la deglución se produce un cierre de seguridad de tres niveles en la laringe. También se cierra el velo del paladar para evitar que aquello que va a ser tragado ascienda hacia la nariz y fosas nasales. La laringe asciende y se adelanta en el cuello para abrir paso a aquello que quiere ser tragado hacia el esófago.

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3 niveles de cierre en la laringe:

imagen-20-ciencia-vocal1- Cuerdas Vocales

2- Pliegues Ventriculares: También conocidos como bandas ventriculares o pliegues vocales falsos. Se trata de dos porciones de carne que se encuentran por encima de las cuerdas vocales. Se encuentran separados de éstas por los ventrículos de Morgagni (espacio). Los ventrículos permiten que se forme una burbuja que crea un efecto de succión entre ambas estructuras, facilitando un cierre mucho más fuerte y seguro.

Durante la deglución, estas bandas se constriñen y colocan por encima de las cuerdas vocales.

Si se interponen durante la fonación, pueden presionar las cuerdas vocales y distorsionar e interrumpir la vibración libre, por tanto la voz se distorsiona. Algunos cantantes lo utilizan como recurso estilístico aunque implica riesgos para la salud vocal si no se realiza siguiendo unas ciertas condiciones.

3- Esfínter Ariepiglótico: Técnicamente no es un esfínter, pero se comporta como tal. Forma un anillo muscular con los músculos que unen la epiglotis a los cartílagos aritenoides (músculo aritenoepiglótico) y por la musculatura que une los aritenoides entre sí en la parte posterior (musculatura interaritenoidea). Es una estructura clave en la deglución, ya que hace que la epiglotis descienda y complete el cierre laríngeo conduciendo el bolo alimenticio y los líquidos hasta la entrada del esófago.


REDUCCIÓN DEL ESPACIO ARITENO-EPIGLÓTICO:

1- Mediante la reducción del espacio entre la epiglotis y los aritenoides se crea una cámara de resonancia de alta frecuencia que dota a la voz de brillo y proyección. La banda de frecuencias amplificada por este gesto es la comprendida entre los 2,5 y 4 KHz. Esta banda frecuencial es la conocida como el “Armónico del cantante”, y a la vez se corresponde con la frecuencia de resonancia del canal auditivo. Es por eso que a parte de enaltecer la resonancia de alta frecuencia, nos hace más sensibles al sonido por las características resonanciales del mismo.

2- La reducción del espacio también estrecha el camino de salida de la laringe creando una contrapresión que va hacia abajo. Aumenta lo que llamamos “presión supraglótica” (presión por encima de las cuerdas vocales). Este incremento cambia el equilibrio entre ambas presiones (supra y sub) disminuyendo la diferencia entre ambas y alargando así la fase de cierre.

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Desde un tiempo a esta parte se ha creído que favorecer este fenómeno desde la perspectiva de la epiglotis (mobilizándola directamente) es un recurso interesante, pero lo cierto es que implica riesgos y no favorece un mejor funcionamiento.

Como hemos analizado anteriormente, cuanto más suelto está el cuerpo más gruesa es la cuerda y por tanto más volumen y riqueza armónica conseguimos. Cuánto más activo está el cuerpo menos vibración disponible hay en él y por tanto menos volumen. Si “manipulamos” este fenómeno por medio de la alteración de las presiones generando más vibración sin regular la acción del cuerpo de la cuerda, lo que ocurre es que forzamos a la cobertura de la cuerda a realizar más trabajo del que está configurada para gestionar y por tanto ponemos en riesgo su integridad.

Muchos cantantes, en la búsqueda del estrechamiento y del famoso Twang castigan la cobertura de sus cuerdas vocales “sobrevibrando” la cobertura y sufriendo lesiones por contacto tales como Edemas Fusiformes o Nódulos.

Por otro lado, por su similitud funcional a la deglución, y teniendo en activo en ese momento dos de los tres niveles de cierre, puede generar confusión en el sistema de modo que se produzca un cierre y por tanto “rascar”. Muchos cantantes “rascan” cuando quieren conseguir más proyección y/o brillo.

–> Existe una alternativa funcional al descenso de la epiglotis que favorece el incremento de estas frecuencias agudas a la vez que incrementa la proyección y preserva la salud vocal <–

También podemos producir este estrechamiento del espacio entre los aritenoides y la epiglotis aproximando los aritenoides a la epiglotis de forma que al hacerlo, generaremos un cambio proporcional en la “tensión” del cuerpo respetando así la proporcionalidad e incrementando el brillo y proyección de una forma segura. Ésto es mediante la inclinación del cartílago cricoides.

 

Continuar a: Relación Laringe-Faringe