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FORMACIÓN DEL TONO

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Los aritenoides son dos estructuras cuya función principal es movilizar las cuerdas vocales; juntarlas (hacer que haya contacto entre ellas) y separarlas (para que el aire pueda pasar entre ellas hacia los pulmones durante la respiración).

Cuando queremos crear sonido, los aritenoides juntan las cuerdas vocales a la vez que el aire asciende por la tráquea desde los pulmones para hacerlas vibrar.

El proceso de vibración es muy complejo y tiene lugar gracias al Efecto Bernoulli.

(El Efecto Bernoulli dice que cuando haces pasar una corriente de aire entre dos cuerpos, se crea una fuerza de succión que los junta)

Una vez que los aritenoides han juntado las cuerdas vocales, el aire crea una fuerza de succión que hace que las cuerdas vocales contacten. Éstas al hacerlo, no permiten que el aire siga fluyendo hacia arriba creando un incremento de presión de aire por debajo de ellas, o presión subglótica. (La glotis es el espacio que hay entre ambas cuerdas vocales) Cuando esta presión aumenta, llega un momento en que las cuerdas vocales no pueden contenerla (mantenerse en contacto durante más tiempo) y se separan liberando esa sobrepresión en forma de soplo. Después vuelve a empezar el proceso de nuevo.

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Esta imagen representa un corte de las cuerda vocales y cómo ocurre todo el proceso descrito anteriormente.

Hay dos cosas más a tener en cuenta:

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A- La secuencia descrita anteriormente conforma lo que llamamos un ciclo vibratorio. Cuando se produce un tono, esta secuencia sucede cientos de veces por segundo, es decir, suceden cientos de ciclos por segundo. Dependiendo de la cantidad de ciclos que tengan lugar por segundo obtenemos una nota u otra. Cuanto más ciclos, más aguda será la nota. Por ejemplo, el La 440 (440Hz) implica que están teniendo lugar 440 ciclos cada segundo.

Podemos dividir el ciclo en “dos tiempos”: la fase de apertura (tiempo en el que las cuerdas están separadas y el “soplo” escapa entre ellas)  y la fase de cierre (tiempo en el que las cuerdas se mantienen juntas acumulando presión subglótica).

B- Según la acción del músculo vocal (última capa de las cuerdas vocales) la cuerda vocal puede configurarse más gruesa o más fina. Cuanto más gruesa sea la cuerda, más presión de aire será capaz de acumular y más fuerte será el soplo que liberen y por tanto, más fuerte será el sonido. Por lo contrario cuanto más fina sea la cuerda, menos presión será capaz de acumular, menos presión tendrá el soplo y más flojo será el sonido.

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Estás imágenes muestran el máximo grosor (están juntas bastante tiempo) y el mínimo grosor (están juntas poco tiempo).

El grosor de la cuerda vocal puede regularlo la cuerda vocal  mediante la acción del músculo vocal (la capa más profunda), sin la asistencia de ninguna otra estructura.

Las variaciones de grosor también son relativas a la altura tonal. Conforme va aumentando la frecuencia de vibración, el grosor de la cuerda necesita cambiar (se ha de afinar) para ser capaz de vibrar a más velocidad. Por tanto, el rango de grosor o finura de la cuerda es relativa al tono en el que estamos. Hablaríamos por un lado de grosor “fisiológico” (máximo o mínimo grosor que puede tener la cuerda en general) y grosor “tonal” (máximo grosor para el tono concreto, es decir, el máximo grosor que permite a la cuerda vibrar a esa frecuencia. A partir del máximo grosor “tonal”, podemos afinarla más. Si quisiéramos engrosarla más del máximo grosor tonal para conseguir más volumen, necesitaríamos la asistencia de alguna otra estructura.

Hemos visto que el grosor de la cuerda puede ser regulado por ella misma a través de la acción del músculo vocal, la capa más profunda de todas las que hemos explorado anteriormente. ¿Pero, entonces, qué utilidad tienen el resto de las capas?

TIMBRE

El timbre viene determinado por dos factores principalmente:

A- Morfología de las capas de las cuerdas vocales: Según el grosor, la composición y la forma en la que se relacionan las capas de las cuerdas vocales, se crea un espectro de armónicos u otro. Ésto sucede por la contribución de cada una de las capas a la vibración conjunta u onda mucosa resultante. Como cada persona tiene una configuración de capas y unas capas y cuerdas diferentes, cada timbre vocal es diferente.

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B- Filtrado del tracto vocal: El tracto vocal es el espacio comprendido entre las cuerdas vocales y las dos posibles salidas al exterior (boca y/o nariz). El tracto vocal funciona como un filtro. Éste atenúa (reduce o elimina) algunos armónicos y amplifica (potencia) otros. Por tanto, termina de dar forma al timbre vocal. La capacidad y el resultado de este filtrado depende de la morfología de las cavidades y estructuras óseas, además de las características de las mucosas que recubren todo el “tubo”.

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Continua a: Complejo Cartilaginoso