Sesiones para Profesores

Mucha gente piensa que para dar clase es suficiente con “saber” cantar. De hecho, a nivel legal todo lo que necesitas es tener el título superior de canto que realmente te prepara como intérprete pero no como profesor.

 

Por supuesto que es importante saber CÓMO cantar y QUÉ haces para cantar, pero necesitas algo más: necesitas saber cómo comunicarlo.

 

Tradicionalmente se ha enseñado a cantar o

haciendo ejercicios de una forma repetitiva a lo fitness, o bien se hace explicando las sensaciones que el profesor tiene cuando canta, por imitación, o diciéndole al alumno lo que se supone que tiene que ocurrir anatómicamente. 

 

Si has leído un poco sobre mi concepción, ya sabrás cuál es mi opinión sobre la concepción fitness del canto. Puedes verlo en “cómo trabajo”, pero solo te diré que si tienes que aprender a tirar a canasta, que es una actividad deportiva per se, por más que muscules y vayas al gimnasio, si no practicas la coordinación y precisión de movimientos que necesitas para canastar, nunca tirarás bien pese a estar muy fuerte.

 

Por otro lado, las sensaciones son el resultado de una configuración interna. La configuración es el resultado del aprendizaje adquirido a través de la experiencia, de un proceso de investigación previo mediante el cual has aprendido QUÉ hacer y CÓMO para tener tal sensación y general tal sonido. 

Una vez eso está claro solo tienes que tener la intención de hacer tal cosa y utilizar la sensación como feedback. Por tanto, la sensación jamás ha sido el factor organizativo, ni lo que genera el aprendizaje. Además, la sensación es algo muy personal e intransferible y depende de muchísimas cosas entre las cuales está la trayectoria, el entrenamiento, la sensibilidad y percepción, y las condiciones del momento en el que se encuentre el alumno. Así que intentar transmitir conocimiento diciéndole a la gente lo que tiene que sentir tampoco funciona.

 

La última forma es racionalizándolo a través de la anatomía. Creyendo que sabes que es lo que se supone que tiene que pasar. De hecho lo haces y lo haces pero aún así la cosa no funciona. Pero no es que haya algo mal en el proceso sino que solo necesitas practicar más.

 

La forma en la que la mayoría aprende finalmente y después de mucho lío, es mediante el ensayo / error e imitación. El profesor dice lo que se supone que el alumno tiene que hacer y sentir. Lo intenta (con la misma probabilidad de hacer lo que se espera de que la que se tiene de que te toque la lotería) y el profesor, ya desesperado, demuestra y demuestra. El alumno imita desorientado intentando juntar todo lo que se le está diciendo sin entender ni la mitad, mientras mira al profesor buscando la aprobación. Hasta que el profesor dice que sí. 

Entonces el alumno intenta racionalizar y retener eso sin saber bien cómo. Además, si te lo planteas, esta forma de dar clase crea una dependencia total del alumno porque no sabe qué ni cómo hacerlo y solo cuenta con la aprobación o no aprobación del profesor.

 

Lo que está claro es que hay algo de esta pedagogía que no funciona. Bueno, de hecho muchas. 

 

La única forma de aprender es mediante una experiencia guiada, ordenada y no juiciosa que permita entender cómo funcionas y que te dé la oportunidad de organizar todo para que funcione mejor, dentro de tus posibilidades y tu comprensión del momento.

Sino al fin y al cabo es más útil aprender uno solo sin profesor.

 

Por tanto, para poder dar clase se necesitan tres componentes principales: empatía, organización y conocimientos.

 

Necesitas empatía como cantante, necesitas empatía como alumno y necesitas empatía como profesor. Y si alguna de estas flaquea es difícil que puedas generar aprendizaje en otros. Y piensa: si tu experiencia como alumno fue alguna de las anteriormente descritas cómo esperas crear algo útil para alguien? 

 

Por otro lado necesitas estar organizado. Saber qué pasa y cómo cuando haces lo que haces. 

Cuando damos clase nos planteamos qué es lo que está haciendo el alumno (empatía) y cuál debe ser la confusión (organización). Finalmente con estos datos generamos un proceso mediante la cual el alumno pueda experimentar y aclararla. Para crear una experiencia inocua, que permita que la persona saque sus propias conclusiones, necesitas una serie de conocimientos pedagógicos. 

 

Las sesiones de asesoramiento para profesores se componen de dos partes: primero se muestra el vídeo del alumno en cuestión que te hace dudar. Creo una experiencia para ti que te permita experimentar aquello que necesita el alumno para si mismo. Una vez lo has experimentado está en ti y favorece tu empatía para con el alumno. Finalmente vas a la clase con tu alumno y le impartes la lección. 

 

Gracias a este proceso tienes una experiencia completa y puedes nutrir tus conocimientos y mejorar tus habilidades como profesor. 

En la siguiente sesión veremos el vídeo de tu sesión con el alumno y trabajaremos en el refinamiento. 

Así que al fin y al cabo haremos un seguimiento de tu proceso de aprendizaje mediante el proceso de aprendizaje de tus alumnos. Esto favorecerá y enriquecerá tu aprendizaje y la calidad del de tus alumnos. 

 

Para más información y/o aclaraciones ponte en contacto directo conmigo. 

Javi Prieto

javi@vocalcoaching.es

686 862 367

  • Facebook Social Icon
  • YouTube Social  Icon
  • Instagram Social Icon

©2020 by Javi Prieto