Tipos de vibrato vocal

Si hay un tema controvertido en el ámbito de la voz, ese es el vibrato vocal. Existen un montón de teorías sobre él.


Una de esas teorías es que hay vibratos verdaderos y vibratos falsos.


En mi opinión, todos se hacen desde nuestra voz; y todo lo que salga de ella, es verdadero.


Lo que sí es cierto es que dentro de los patrones y principios estilísticos de cada uno de los estilos musicales, hay unos tipos de vibrato que cumplen más y otros que cumplen menos.


Empecemos por el principio:

¿Qué es el vibrato?


El vibrato es una oscilación periódica del tono, es decir, que sigue una figura rítmica que se prolonga en el tiempo.

Lo que define su tipo, suele ser el intervalo (más amplio o menos) y la velocidad.

Con respecto al intervalo puede ser ascendente o descendente, pero vamos a centrarnos en cómo hacerlo y tú luego puedes ponerte todo lo friki que quieras con los aspectos musicales.


¿Cómo se consigue?


Existen diversas estrategias funcionales para generar esas oscilaciones en la voz, pero en general podríamos decir que se produce gracias al equilibrio dinámico de la musculatura de la parte de delante y la de la parte de detrás del sistema vocal.


3 estrategias funcionales


Bajo mi criterio, y no queriendo escribir un libro sobre ello, quiero destacar tres estrategias generales para producir vibrato a las cuales he querido poner un título.


Pero antes de eso, ten en cuenta que necesitamos que el gesto vocal esté estable para poder introducir una oscilación proporcional, periódica y que no se desmonte ni se desequilibre todo el chiringuito. Como siempre, la encargada de estabilizar todo es la faringe.

Vibrato vocal - Constrictor Faríngeo

La musculatura de la faringe nace de la columna vertebral que se encuentra por detrás de la nariz, la boca y la garganta.


Las inserciones musculares van desde atrás y arriba (columna vertebral) hacia delante y abajo (garganta, los lados de la mandíbula y los lados de la nariz).


Cuando la faringe se activa tira de la garganta hacia atrás estabilizándola ahí y dejando libertad para que todo el resto pueda articularse desde esa estabilidad.


A su vez, el hecho de que la garganta se desplace un poco hacia atrás, permite distinguir funcionalmente ese movimiento de la garganta del de vomitar, en el que la garganta se cierra completamente desplazándose hacia delante (en dirección a la barbilla).


Vibrato vocal - cantar y vomitar

Veamos cómo distinguir ambos gestos: garganta arriba y adelante o garganta arriba y atrás.



Ahora que ya tenemos el gesto establecido vamos a examinar los tres tipos de vibratos de los que hablaba:



Vibrato #1: cuerda al aire

Vibrato vocal - Cuerda al aire

A parte de estabilizar el gesto vocal, la faringe también suelta las cuerdas y eso nos permite que estén disponibles para poder jugar con el contacto entre ellas, cómo de juntas o separadas están.


Al hacerlo, permitiremos que el aire las haga ondular y conseguir el tan famoso vibrato natural.


Además de juntarse y separarse más las cuerdas, también son tensadas y destensadas mínimamente por los cartílagos que quedan en la parte de atrás, los aritenoides.


Vibrato vocal - Cabra

Vibrato #2: cabra


En este tipo de vibrato son más protagonistas los aritenoides pero en su otra dirección (L-R) y es el famoso vibrato de cabra, también conocido como trino operístico.


Lo que ocurre es que esos dos cartílagos contactan y se separan rápidamente produciendo el sonido de la cabra.



Vibrato vocal - Cambios de presión de aire

Vibrato #3: presión de aire


Es el menos apreciado, pero verás que es muy útil.


Consiste en la oscilación de toda la garganta hacia arriba y abajo como resultado de cambios en la presión del aire.


Esos cambios hacen el espacio de la faringe más pequeño y más grande, lo que hace que la garganta oscile y la tensión de las cuerdas cambie también.


Los cambios de presión se suelen llevar a cabo mediante el empuje del abdomen y es por eso que el intervalo de vibración es muy amplio.



Cómo siempre insisto, el sistema es un todo, así que el hecho de diferenciar es simplemente para aclarar funcionalmente y crear la posibilidad de elegir, pero la realidad es que independientemente del vibrato que escojas, todos ocurren a la vez y todas las partes son partícipes de ello. De ahí que la proporcionalidad y no la disección sea la clave.


Más allá de la preferencia estilística, dado a que cada tipo de vibrato tiene unas características motrices diferentes, unos serán más útiles a proporciones diferentes, según la altura tonal y el volumen.


En este próximo vídeo quiero explorar contigo cómo juntar los tres vibratos de forma que sean una progresión y utilizarlos cada uno para lo que sea más útil con independencia del estilo. Dicha habilidad dará lugar a la libertad de elección.



Espero que te haya resultado útil.


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Si te ha gustado, me ayuda mucho que lo compartas con quién creas que puede tener interés en este tema.

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